El Aquelarre
martes, 19 de abril de 2016
sábado, 16 de abril de 2016
SOLUCIONES DOCUMENTOS 1 Y 2
DOCUMENTO 1: ABDICACIÓN DE ALFONSO XIII
DOCUMENTO 2: CONSTITUCIÓN DE 1931
LOS DOCUMENTOS 3 Y 4 (CASAS VIEJAS Y ASTURIAS 1934) SERÁN CORREGIDOS EN CLASE EL PRÓXIMO LUNES 18 DE ABRIL DE 2016.
miércoles, 6 de abril de 2016
ASTURIAS 1934 (ENLACES)
http://clasehistorias1.blogspot.com.es/2013/03/revolucion-de-octubre-de-1934.html (FOTOGRAFIAS)
https://www.youtube.com/watch?v=V0UQRxhQ1X4
(ASTURIAS REVOLUCIÓN OBRERA, 22´56´´)
https://www.youtube.com/watch?v=7wbxm-EPCT4
(EL OCTUBRE ASTURIANO)
https://www.youtube.com/watch?v=V0UQRxhQ1X4
(ASTURIAS REVOLUCIÓN OBRERA, 22´56´´)
https://www.youtube.com/watch?v=7wbxm-EPCT4
(EL OCTUBRE ASTURIANO)
ASTURIAS 1934 (II)
Revolución de Octubre (1934), movimiento revolucionario que tuvo lugar en España durante la II República y cuyo desencadenamiento definitivo vino motivado el 4 de octubre de 1934 por el nombramiento como ministros de tres miembros de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) en el gobierno presidido por Alejandro Lerroux (Rafael Aizpún, en el Ministerio de Justicia; José Oriol Anguera de Sojo, en el de Trabajo, Sanidad y Previsión Social; y Manuel Giménez Fernández, en Agricultura).
El origen del proceso revolucionario fue el rechazo a la actitud política de los distintos gabinetes presididos por dirigentes del Partido Radical (el propio Lerroux, Diego Martínez Barrio y Ricardo Samper). Esos gabinetes fueron formados a raíz de la derrota electoral sufrida en noviembre de 1933 por las fuerzas políticas de izquierda (los partidos republicanos próximos a Manuel Azaña, así como el Partido Socialista Obrero Español) que habían gobernado durante los dos primeros años de la II República y cuya obra reformista fue rectificada por dichos gobiernos radicales.
El 5 de octubre, tras la mencionada entrada de los tres nuevos ministros pertenecientes a la CEDA, en muchas ciudades se convocó como protesta una huelga general, que fue seguida de manera desigual. Asturias y Cataluña fueron los núcleos más importantes del movimiento. En Asturias adquirió un cariz revolucionario, llegando los insurrectos a asumir funciones básicas del Estado: abolición de la moneda y de la propiedad privada, control de la producción y abastecimientos, formación de un ejército proletario. La Alianza Obrera, integrada en Asturias por todas las fuerzas de izquierda (socialistas, comunistas y anarquistas), dirigió el movimiento, que tuvo como centros de irradiación las zonas mineras de Mieres, Sama y La Felguera (estas dos últimas, pertenecientes al municipio de Langreo) y culminó con el dominio de casi toda la ciudad de Oviedo, excepto algunos focos gubernamentales como la catedral, el Gobierno Civil y el cuartel de Pelayo.
El gobierno envió a Oviedo al general Eduardo López Ochoa, quien entre los días 10 y 17 de octubre tomó la ofensiva y consiguió la rendición de los revolucionarios asturianos el día 19. El general Francisco Franco había propuesto al ministro de la Guerra, Diego Hidalgo Durán, de quien actuaba como asesor, el envío de la Legión y aconsejó que el teniente coronel Juan Yagüe la dirigiese, como así fue, a partir del día 7. El número de víctimas de la revolución de Asturias llegó a 71, pero el de represaliados fue muy superior: algunos de aquéllos incluso fueron fusilados sin instrucción de causa. Entre los principales detenidos se encontraban los socialistas Ramón González Peña (destacado dirigente minero de la Unión General de Trabajadores en Asturias) y Francisco Largo Caballero.
En Cataluña, la actitud del gobierno presidido por Lerroux en contra de la Ley de Contratos de Cultivo, aprobada por el Parlamento catalán, precipitó la participación del gobierno de la Generalitat en el movimiento revolucionario. El 6 de octubre, el presidente Lluís Companys proclamó el Estat Català dentro de la República Federal española. Los dirigentes nacionalistas desconfiaban de la Alianza Obrera, que no fue armada y, además, la anarcosindicalista Confederación Nacional del Trabajo (CNT) no se sumó al movimiento, lo cual facilitó la represión de los insurrectos a manos de las tropas del general Domingo Batet: el 7 de octubre el gobierno de la Generalitat era detenido y se suspendía el Estatuto de Autonomía catalán. Asimismo resultó encarcelado el propio Azaña, que en aquellas fechas, sin conexión con la sublevación pero acusado de instigador, se encontraba en Cataluña.
En toda España murieron 1.335 personas, de las cuales más de un millar eran revolucionarios. Muchos obreros fueron detenidos: se calcula que en total hubo 30.000 presos. La dura represión debilitó la alianza de gobierno del Partido Radical con la CEDA. La solicitud de amnistía para los obreros encarcelados fue una de las consignas electorales de la coalición izquierdista llamada Frente Popular, que venció en los comicios de febrero de 1936. Estos sucesos revolucionarios, así como la represión de los mismos, se encuentran entre las causas que acabarían por desembocar si no en la Guerra Civil (1936-1939) sí en la comisión por ambos bandos de actos de crueldad, especialmente en la retaguardia, durante el conflicto
El origen del proceso revolucionario fue el rechazo a la actitud política de los distintos gabinetes presididos por dirigentes del Partido Radical (el propio Lerroux, Diego Martínez Barrio y Ricardo Samper). Esos gabinetes fueron formados a raíz de la derrota electoral sufrida en noviembre de 1933 por las fuerzas políticas de izquierda (los partidos republicanos próximos a Manuel Azaña, así como el Partido Socialista Obrero Español) que habían gobernado durante los dos primeros años de la II República y cuya obra reformista fue rectificada por dichos gobiernos radicales.
El 5 de octubre, tras la mencionada entrada de los tres nuevos ministros pertenecientes a la CEDA, en muchas ciudades se convocó como protesta una huelga general, que fue seguida de manera desigual. Asturias y Cataluña fueron los núcleos más importantes del movimiento. En Asturias adquirió un cariz revolucionario, llegando los insurrectos a asumir funciones básicas del Estado: abolición de la moneda y de la propiedad privada, control de la producción y abastecimientos, formación de un ejército proletario. La Alianza Obrera, integrada en Asturias por todas las fuerzas de izquierda (socialistas, comunistas y anarquistas), dirigió el movimiento, que tuvo como centros de irradiación las zonas mineras de Mieres, Sama y La Felguera (estas dos últimas, pertenecientes al municipio de Langreo) y culminó con el dominio de casi toda la ciudad de Oviedo, excepto algunos focos gubernamentales como la catedral, el Gobierno Civil y el cuartel de Pelayo.
El gobierno envió a Oviedo al general Eduardo López Ochoa, quien entre los días 10 y 17 de octubre tomó la ofensiva y consiguió la rendición de los revolucionarios asturianos el día 19. El general Francisco Franco había propuesto al ministro de la Guerra, Diego Hidalgo Durán, de quien actuaba como asesor, el envío de la Legión y aconsejó que el teniente coronel Juan Yagüe la dirigiese, como así fue, a partir del día 7. El número de víctimas de la revolución de Asturias llegó a 71, pero el de represaliados fue muy superior: algunos de aquéllos incluso fueron fusilados sin instrucción de causa. Entre los principales detenidos se encontraban los socialistas Ramón González Peña (destacado dirigente minero de la Unión General de Trabajadores en Asturias) y Francisco Largo Caballero.
En Cataluña, la actitud del gobierno presidido por Lerroux en contra de la Ley de Contratos de Cultivo, aprobada por el Parlamento catalán, precipitó la participación del gobierno de la Generalitat en el movimiento revolucionario. El 6 de octubre, el presidente Lluís Companys proclamó el Estat Català dentro de la República Federal española. Los dirigentes nacionalistas desconfiaban de la Alianza Obrera, que no fue armada y, además, la anarcosindicalista Confederación Nacional del Trabajo (CNT) no se sumó al movimiento, lo cual facilitó la represión de los insurrectos a manos de las tropas del general Domingo Batet: el 7 de octubre el gobierno de la Generalitat era detenido y se suspendía el Estatuto de Autonomía catalán. Asimismo resultó encarcelado el propio Azaña, que en aquellas fechas, sin conexión con la sublevación pero acusado de instigador, se encontraba en Cataluña.
En toda España murieron 1.335 personas, de las cuales más de un millar eran revolucionarios. Muchos obreros fueron detenidos: se calcula que en total hubo 30.000 presos. La dura represión debilitó la alianza de gobierno del Partido Radical con la CEDA. La solicitud de amnistía para los obreros encarcelados fue una de las consignas electorales de la coalición izquierdista llamada Frente Popular, que venció en los comicios de febrero de 1936. Estos sucesos revolucionarios, así como la represión de los mismos, se encuentran entre las causas que acabarían por desembocar si no en la Guerra Civil (1936-1939) sí en la comisión por ambos bandos de actos de crueldad, especialmente en la retaguardia, durante el conflicto
ASTURIAS 1934
1. Nos encontramos ante una fuente primaria iconográfica, de temática político-social, de autor desconocido, y realizada con una finalidad de difusión entre la opinión pública española. Quizás fuese publicada en algún periódico de tirada regional o nacional.
2. Se trata de una fotografía en blanco y negro, de buena calidad fotográfica, por lo que seguramente la realizó un profesional, y en la que se representa a un grupo de personas, varones todos salvo una mujer que marcha al frente del grupo. A ambos lados de este grupo vemos dos filas de individuos armados que vigilan a los anteriores y que van uniformados. El paisaje por el que discurre el grupo es montañoso y rural, desplazándose por una vereda pedregosa, y aparecen restos de vegetación y un muro hecho con piedras, relacionado con una posible parata.
Sin duda alguna nos encontramos con una cuerda de presos relacionada con los sucesos que tuvieron lugar en octubre de 1934 en Asturias. El grupo principal son mineros detenidos en una cuenca hullera por guardias civiles que los escoltan presumiblemente hasta la cárcel. Sus ropas modestas, la presencia de gorras en sus cabezas, sus rostros sucios, todo ello demuestra su adscripción a las clases populares. Llama la atención la presencia destacada de una mujer, lo que es indicio de la participación aunque minoritaria del sexo femenino en estos acontecimientos. Dos filas de guardias civiles bien uniformados, fuertemente armados, vigilan a los detenidos, conduciéndolos por la cuenca minera hasta zonas más llanas donde estará el centro de detención. Los rostos serios y preocupados de los mineros muestran la dureza de los combates y el temor imperante en ellos a las represalias que se pudiesen tomar tras su detención.
3. El triunfo electoral del centro-derecha en las elecciones de noviembre de 1933 llevó a la formación de diversos gobiernos dirigidos por el líder del Partido Radical Lerroux. Sin embargo, el partido mayoritario era la CEDA, que por su ambigua fidelidad hacia la República no fue encargada a formar gobierno por parte de Alcalá Zamora. En la primera mitad de 1934 la CEDA apoyó a los diversos gobiernos radicales, hasta que a partir del verano de 1934 exigió al menos la entrada de miembros de su partido en el gobierno radical. A esto accedieron Alcalá Zamora y Lerroux el 4 de octubre de 1934.
A este hecho reacció la izquierda obrera con pavor e indignación. La UGT declara el 5 de octubre la huelga general en todo el país, que finamente tendrá relativo éxito en Cataluña y sobre todo en Asturias. En el Principado, la UGT contará con el apoyo también de la CNT. Los mineros estaban mejor armados y organizados que los obreros del resto del país. En pocos días y tras duros enfrentamientos, los obreros asturianos se harán con toda la provincia.
Ante estos hechos, el gobierno radical-cedista decide emplear a las tropas del protectorado, formados por soldados marroquíes y legionarios. El aplastamiento de la sublevación fue dirigido desde Madrid por el general Franco, y desde Asturias por el coronel Yagüe.
Murieron en el enfrentamiento entre 1000 y 4000 personas,y hubo casi 30.000 detenidos. La Generalitat catalana fue suspendida y sus líderes encarcelados o exiliados. La izquierda aprendió de sus errores y defendió la formación de una gran unión de partidos y sindicatos de izquierda en un gran Frente Popular que evitara un nuevo gobierno de derechas que nos podría llevar según ellos a un estado dictatorial como el alemán o italiano. La derecha apelaba a que todo el poder recayera en Gil Robles para que mantuviera a raya al movimiento obrero y al triunfo de la revolución. Sin destruir la República, pero sí revisándola en profundidad y con un claro sentido conservador y autoritario.
2. Se trata de una fotografía en blanco y negro, de buena calidad fotográfica, por lo que seguramente la realizó un profesional, y en la que se representa a un grupo de personas, varones todos salvo una mujer que marcha al frente del grupo. A ambos lados de este grupo vemos dos filas de individuos armados que vigilan a los anteriores y que van uniformados. El paisaje por el que discurre el grupo es montañoso y rural, desplazándose por una vereda pedregosa, y aparecen restos de vegetación y un muro hecho con piedras, relacionado con una posible parata.
Sin duda alguna nos encontramos con una cuerda de presos relacionada con los sucesos que tuvieron lugar en octubre de 1934 en Asturias. El grupo principal son mineros detenidos en una cuenca hullera por guardias civiles que los escoltan presumiblemente hasta la cárcel. Sus ropas modestas, la presencia de gorras en sus cabezas, sus rostros sucios, todo ello demuestra su adscripción a las clases populares. Llama la atención la presencia destacada de una mujer, lo que es indicio de la participación aunque minoritaria del sexo femenino en estos acontecimientos. Dos filas de guardias civiles bien uniformados, fuertemente armados, vigilan a los detenidos, conduciéndolos por la cuenca minera hasta zonas más llanas donde estará el centro de detención. Los rostos serios y preocupados de los mineros muestran la dureza de los combates y el temor imperante en ellos a las represalias que se pudiesen tomar tras su detención.
3. El triunfo electoral del centro-derecha en las elecciones de noviembre de 1933 llevó a la formación de diversos gobiernos dirigidos por el líder del Partido Radical Lerroux. Sin embargo, el partido mayoritario era la CEDA, que por su ambigua fidelidad hacia la República no fue encargada a formar gobierno por parte de Alcalá Zamora. En la primera mitad de 1934 la CEDA apoyó a los diversos gobiernos radicales, hasta que a partir del verano de 1934 exigió al menos la entrada de miembros de su partido en el gobierno radical. A esto accedieron Alcalá Zamora y Lerroux el 4 de octubre de 1934.
A este hecho reacció la izquierda obrera con pavor e indignación. La UGT declara el 5 de octubre la huelga general en todo el país, que finamente tendrá relativo éxito en Cataluña y sobre todo en Asturias. En el Principado, la UGT contará con el apoyo también de la CNT. Los mineros estaban mejor armados y organizados que los obreros del resto del país. En pocos días y tras duros enfrentamientos, los obreros asturianos se harán con toda la provincia.
Ante estos hechos, el gobierno radical-cedista decide emplear a las tropas del protectorado, formados por soldados marroquíes y legionarios. El aplastamiento de la sublevación fue dirigido desde Madrid por el general Franco, y desde Asturias por el coronel Yagüe.
Murieron en el enfrentamiento entre 1000 y 4000 personas,y hubo casi 30.000 detenidos. La Generalitat catalana fue suspendida y sus líderes encarcelados o exiliados. La izquierda aprendió de sus errores y defendió la formación de una gran unión de partidos y sindicatos de izquierda en un gran Frente Popular que evitara un nuevo gobierno de derechas que nos podría llevar según ellos a un estado dictatorial como el alemán o italiano. La derecha apelaba a que todo el poder recayera en Gil Robles para que mantuviera a raya al movimiento obrero y al triunfo de la revolución. Sin destruir la República, pero sí revisándola en profundidad y con un claro sentido conservador y autoritario.
LOS SUCESOS DE CASAS VIEJAS
Fotografía de jornaleros detenidos en Casas Viejas, en enero de 1933, tras el enfrentamiento entre anarquistas y guardia civil, durante el Bienio Progresista (1931-33) de la II República.
La imagen muestra a tres campesinos detenidos y rodeados por la guardia civil después de los sucesos que habían comenzado con el intento de asalto al ayuntamiento y al cuartel. La política reformista del Bienio Progresista, en un contexto de crisis económica, con unos presupuestos muy exiguos para los problemas que había que afrontar, la resistencia al cambio de la vieja oligarquía y las ansias de transformación entre las clases populares acabaron acorralando al gobierno, que se vio presionado a derecha e izquierda. Pese al esfuerzo reformador, pronto surgió el descontento popular por la moderación y lentitud de las reformas, particularmente la agraria, que alejó a los jornaleros de la república y los llevó a la radicalización. Aumentó considerablemente la conflictividad laboral, sucediéndose las huelgas y los tumultos callejeros. En la UGT, y más en concreto en la sección agraria de este sindicato, la Federación Nacional de Trabajadores de las Tierra (FNTT), que había experimentado un rápido crecimiento debido a la esperanza de reparto de la tierra, se impuso la radicalización y la postura rupturista con los republicanos, cuya coalición se acabó disolviendo.
Entre los anarquistas también se impuso la corriente más extremista de la FAI (Federación Anarquista Ibérica), partidaria de la insurrección, que impulsó duros enfrentamientos con la guardia civil. La agitación anarquista en el campo andaluz desemboco en los sangrientos sucesos de Casas Viejas (enero de 1933). La policía intervino con dureza y la imagen de Azaña salió muy deteriorada. La clase obrera se sintió desencantada con la República. También en el PSOE tomó fuerza la línea revolucionaria de Largo Caballero, partidaria de romper la colaboración con el gobierno.
https://www.youtube.com/watch?v=jLuF2a6c0uI (Mucho texto)
https://www.youtube.com/watch?v=pWnwVRWd6Qo (audio regular)
https://www.youtube.com/watch?v=m0rlQYoVtmk&nohtml5=False (recreación popular)
https://www.youtube.com/watch?v=FteujBFDiC8&nohtml5=False (documental 4´)
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